Fecha: 25 de junio de 2020 · Autor: Emilio Navaza · Categoría: Hechos

Galicia se presenta en Montjuic (1929)

Con cinco atletas acudió Galicia a los Campeonatos de España de pista en Montjuic (Barcelona) el año 1929, lo que significa, al menos para Alfonso Posada, en su faceta de historiador, la primera vez que intervenían los gallegos en esta específica competición ya que, a decir de él, los celebrados en 1921 en Vigo “habían sido una figuración de campeonato formalista”. Piénsese que, en el campo vigués de Coia, participaron únicamente un puñado de gallegos y tres guipuzcoanos. Así pues, Galicia estuvo representada en la Ciudad Condal por Juan Echegaray, Francisco Luis González, Fernando Otero, Julio Rey, los cuatro pertenecientes a la Sociedad Atlética de Vigo, y Cándido Fernández, del Comesaña Sporting Club. Aunque también estaban inscritos (así lo señala La Vanguardia) Joaquín González, Arturo Rey y Ernesto Trabazo, los tres de la Sociedad Gimnástica de Pontevedra, no comparecieron al estar rotas las relaciones entre el club y la Federación Gallega.

Esa reiterada ausencia de gallegos durante años en la cita nacional (no se celebró la edición de 1922) tiene justificación, como no podía ser de otro modo. Adentrándose en la historia contada por Alfonso Posada en Galicia Atlética se lee, referido al año 1925, lo que sigue: “Las condiciones en que el atletismo se desenvolvía en Galicia eran precarias a más no poder, pues carecía de todo”. Las ayudas económicas, “públicas o privadas” eran inexistentes “y sólo se contaba con la irregular aportación de diez céntimos que gravaba las localidades de campeonatos futbolísticos”, pero que, según parece, era algo que se cobraba “a duras penas”.

Los cinco atletas gallegos en los Campeonatos de España de pista de 1929 en el estadio de Montjuic (Barcelona). De izq. a dcha., Joaquín Freijeiro, presidente de la Federación Gallega de Atletismo; Fernando Otero, Cándido Fernández, Juan Echegaray, Julio Rey y Francisco Luis González; no se conoce la identidad de quién está a la derecha del grupo (Foto: Alfonso Posada)

No hubo, a nivel regional, campeonatos en 1922 y 1923, y de los de 1924 data una manifestación del ente federativo explicando los motivos que impedían la presencia de gallegos en la competición nacional. En este sentido no se trata solo de carencias económicas. Había otras limitaciones. “Es muy lamentable”, explican los dirigentes, “que en estas fechas haya que hacer declaraciones de impotencia, por la carencia de atletas gallegos capaces de cubrir las marcas mínimas”. Como señala Posada, había “todo un abismo” entre las marcas que se conseguían en Galicia en comparación con las que mostraban los atletas de las consideradas “potencias nacionales”.

Esta situación seguiría latente en sucesivos años. En 1926 y 1927 no se celebraron los campeonatos regionales de pista “ya que el campo de Coya, en Vigo, era el único del que podía disponerse, pero no se pudo utilizar por los compromisos futbolísticos”. Por lo que se observa, el panorama era desalentador, de ahí que no deba extrañar que los gallegos no asomaran la cabeza en torneos nacionales en esos referidos años, años en los que los federativos, en un informe, exponían haber llegado “al acuerdo de no concurrir a prueba alguna nacional hasta tanto no existiesen atletas con marcas que permitan abrigar la esperanza de una lucida actuación”.

Se empezó a vislumbrar luz entre tanto oscuro nubarrón en 1929 cuando se estrenó en el torneo de pista gallego, el 9 de junio, el estadio de Balaídos (inaugurado el 30 de diciembre de 1928) con sus flamantes “pistas de jabre, algo peraltadas en las curvas”, un hecho que suponía “un hito muy relevante” porque de este modo se contaba con una instalación propia para el atletismo.  Allí fueron campeones Francisco Luis González (100 metros), Fernando Otero (110 vallas, longitud y triple salto) y Cándido Fernández (400 y 1.500 metros), tres de los cinco atletas gallegos que acudirían ese mismo mes de junio al certamen nacional en Barcelona.

Los Campeonatos de España de pista de 1929 se desarrollaron el 29 y 30 de junio, considerándose como “equipos más fuertes”, al menos era así para La Vanguardia, los de Guipúzcoa, Vizcaya, Castilla y Cataluña.

El primer día de competición Montjuic contó con escaso público por la mañana, aunque, por la tarde, se “llenó casi totalmente la tribuna principal”. Pero de lo que allí se vivió, durante la sesión matutina, no resultó grato para La Vanguardia: “Todas las eliminatorias que integraron el primer programa se disputaron con menos entusiasmo del que habíamos sospechado en nuestros augurios. Momento hubo, incluso, en que algunos corredores de 400 metros lisos, parecía como si se tomaran la cosa a broma, corriendo juntos a un mismo nivel y charlando entre ellos y hasta con el público durante los últimos metros del recorrido, que hicieron lentamente y sin espíritu deportivo”.

De los tres gallegos que se presentaron en las eliminatorias de 100 metros, Fernando Otero, Francisco Luis González y Julio Rey, solo este último se clasificó para disputar las semifinales. Fernando Otero quedó quinto en la serie ganada por el vizcaíno Lorente en 11.3/5, Francisco Luis González acabó cuarto en la que venció el catalán Serrahima con 12 segundos, mientras que Julio Rey finalizó tercero, 12.3/10, en la que se vio superado por el castellano Picazo, 12 segundos, y el guipuzcoano Fuente, 12.1/5. Posteriormente, Julio Rey caería eliminado en semifinales.

A Cándido Fernández se le vio competir en tres pruebas. En 400 metros, al ser cuarto en su eliminatoria (la ganó el castellano Sastre en 55.3/5), ya no pudo avanzar más; fue también cuarto en 800, donde resultó vencedor el catalán Vives en 2:4.3/5, y aunque se ganó un puesto para la final no obtuvo lugar de honor; y donde mejor estuvo Cándido fue en la final de 1.500 metros al clasificarse en quinto lugar, prueba dominada por el castellano Reliegos, “quien durante todo el recorrido supo mantenerse a la cabeza del pelotón” y esto le llevó a conseguir el récord de España con una marca de 4:12.4/5.

Además de haber participado en 100 metros, Fernando Otero también se presentó en los 110 metros vallas. Corrió la segunda eliminatoria y se clasificó en tercer lugar con 21.1/5, muy distante del ganador, el catalán Roca, 17.1/5. En La Vanguardia se escribió: “Excelentes marcas y bello estilo en general que han hecho de esta prueba una de las mejores de la jornada, igualando Roca el récord de España”. Aunque Fernando Otero dio un paso adelante en 110 vallas, entre los mejores no figura.

En la cuarta eliminatoria de 200 metros estuvieron los gallegos Francisco Luis González, segundo, y Juan Echegaray, tercero, carrera ganada por el vizcaíno Lorente en 25 segundos. Tanto González como Echegaray se quedaron en semifinales.

Galicia, por federaciones regionales, salió del torneo en último lugar sin ningún punto, al igual que Murcia, 1 tuvo Valencia, 20 Castilla y Vizcaya, 29 Guipúzcoa, y 44 Cataluña, triunfadora. Individualmente, los catalanes conquistaron siete triunfos, los guipuzcoanos cinco, los mismos que los castellanos, y los vizcaínos uno.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *