Fecha: 22 de abril de 2021 · Autor: Emilio Navaza · Categoría: Hechos

Gran Premio Cantones de A Coruña, un necesario impulso a la marcha

Al cumplirse treinta ediciones (año 2016) del Gran Premio Cantones de A Coruña de marcha, la organización decidió unir a la competición el nombre de Sergio Vázquez como reconocimiento a quien se había empeñado en darle un impulso considerable a esta disciplina en Galicia.

Reyes Sobrino (32) y Ann Janson (42) en 1987, primera edición del Gran Premio Cantones de A Coruña (ECG)

Sergio Vázquez (Lugo, 1936), presidente de la Federación Gallega de Atletismo desde 1984 a 2006, se había percatado de la existencia de una enorme laguna en su deporte. “No teníamos buenos marchadores”, sostiene. Los equipos solían recurrir a la buena voluntad de alguno de sus fondistas (los que acaso destacaban menos) para acoplarse a la marcha y arañar así puntos para el club. De este modo se vivía. “La marcha que nosotros concebíamos incluso no estaba muy bien vista; era debido a que los que marchaban en realidad no marchaban, andaban incluso mal”.

En una ocasión, presenciando Sergio Vázquez unas pruebas en las pistas universitarias de Santiago, quedó sorprendido de la espectacular manera de marchar del catalán Jordi Llopart. “Él no corría, marchaba pero volando”, recuerda. Y se le encendió la luz. Le pidió ayuda para lo que tenía en mente y encontró una generosa colaboración en quien fue medalla de plata olímpica en 50 kilómetros en los Juegos de Moscú 1980. El 16 de mayo de 1987, en jornada vespertina, se llevó a cabo la primera edición del Gran Premio Cantones de A Coruña que goza de un enorme prestigio internacional.

La implicación de Jordi Llopart fue mayúscula. Un día antes de que esta competición levantase el telón lo ratificaba en El Correo Gallego: “La afronto como un reto para que salga muy bien dado que he colaborado muchísimo con los organizadores”. Su carisma y buenas relaciones con los colegas de distintas partes del mundo valieron de señuelo para la contratación. Y Jordi Llopart se trajo lo mejor de lo mejor. Solo faltó, debido a una lesión, el checo Pribilinec.  Convencido estaba de que el grupo de marchadores con que se había podido contar “no se ha logrado en ninguna otra parte en plan particular” (exceptuaba, claro, los campeonatos).

El campeón olímpico Maurizio Damilano en la prueba coruñesa de 1987 (ECG)

En la tarde herculina del mencionado 16 de mayo de 1987, en los hermosos Cantones, quienes primero se pusieron en movimiento fueron doce mujeres, la mayoría españolas, que tuvieron que recorrer 5 kilómetros. Superado el primero se fue descolgando del grupo la internacional ferrolana Rosa Sierra, y a mitad de carrera ya solo contaban para el triunfo la sueca Ann Janson y la catalana Reyes Sobrino, siendo esta, en el último tramo, la que se mostró con más vigor. Hizo un tiempo de 21 minutos 24 segundos 9 décimas (récord nacional). La nórdica terminó en 21:35.4. La tercera clasificada fue la también española Teresa Palacio, 22:23.7. Rosa Sierra, séptima, acabó en 23:31.4. Y otra de las extranjeras participantes, la portuguesa Ana Beta Aires, fue undécima en 26:32.5.

Entre los dieciséis atletas dispuestos a recorrer 10 kilómetros estaban dos campeones olímpicos (Maurizio Damilano y Ernesto Canto) y dos subcampeones (Bo Gustafsson y Jordi Llopart), lo que sin duda le confería a la prueba un interesante valor a ojos de los varios centenares de espectadores allí presentes. Durante buena parte del recorrido, los mejores especialistas marcharon agrupados y turnándose en cabeza cada vez que se producía su paso por la línea de meta. Tenían sabido que lo que allí se ofrecía era una exhibición y la victoria y la marca se convertían en algo secundario.

En los últimos tres kilómetros Damilano, Canto y Gustafsson adquirieron un elocuente margen sobre el resto y se dispusieron a marchar todavía con mayor facilidad y empuje y sin que ninguno diera su brazo a torcer. Los tres arribaron a la línea de meta juntos y a los tres se les otorgó idéntico tiempo, 40 minutos y 19 segundos. Pretendían que no hubiera ganador, pero se hizo necesario darle tal honor al italiano Damilano, con el mexicano Canto en segunda posición y el sueco Gustafsson en la tercera.

Ernesto Canto, izquierda, Martín Bermúdez y Maurizio Damilano en 1987 en A Coruña (ECG)

Otro mexicano de tronío, Martín Bermúdez, hizo su aparición en meta en cuarto lugar; y los españoles Miguel Ángel Prieto, Daniel Plaza, Jordi Llopart, Francisco Botonero, Manuel Alcalde y Ramón Malvar ocuparon los puestos quinto, sexto, séptimo, noveno, décimo y decimocuarto; el portugués Helder Oliveira fue undécimo.

Terminada la prueba, el ganador Maurizio Damilano decía que había triunfado la marcha. “Hoy no hubo vencedores, venció esta modalidad apreciada por el público aquí presente. Gracias a ellos por sus ánimos”. Y de la misma opinión era Ernesto Canto, que se dirigió al público agradeciendo su apoyo. Los participantes, satisfechos, dieron una vuelta de honor.

Enrique Marfany, presidente de la Diputación coruñesa, patrocinadora del evento, mostraba su satisfacción por la jornada vivida y la esperanza de que la prueba sirviera para promocionar esta modalidad y así “poner a Galicia, en años venideros, en los primeros lugares de España”.

Este torneo coruñés enfocado a la marcha se fue construyendo tan sólidamente que pudo disfrutar de acontecimientos de proyección indudable: la primera Copa de Europa en 1996, o la Copa del Mundo en 2006, además de haber podido vivirse la consecución del récord del mundo (20 kilómetros) de la china Liu Hong en 2015. Tanto deseo por agradar y de hacer las cosas bien tuvo su recompensa. El 29 de marzo de 2019, la Federación Internacional de Atletismo (entonces IAAF) distinguía al Gran Premio Cantones de A Coruña con la placa de patrimonio mundial de este deporte. El organismo presidido por Sebastian Coe reconocía que la prueba herculina “es un faro de excelencia y la reunión más antigua del circuito de marcha de la IAAF”. Y tan gran honor lo recibía el Gran Premio Cantones en unión de los maratones de Boston y Atenas, y tres pruebas de campo a través: los campeonatos de cross ingleses, los de Estados Unidos y la Cinque Mulini, una cita anual en Italia. “Esta noche”, apuntó Coe, “hemos reconocido competiciones que se encuentran en el corazón de la historia del atletismo”.

Año 1993. Martín Bermúdez (20), primero izquierda, y Daniel Plaza (1) en el centro (ECG)

En la edición de 1992, el 6 de junio, se enfrentaron siete selecciones: Italia, Alemania, Francia, Suecia, Gran Bretaña, Australia y España. En los 20 kilómetros se impuso el italiano Maurizio Damilano (1h18:54), mientras que Valentín Massana, segundo, conseguía el récord nacional(1h19:25), con Daniel Plaza en quinto lugar (1h20:42) y Miguel Ángel Prieto, séptimo (1h21:26).

La prueba de 35 kilómetros fue ganada por el también italiano Perricelli en 2h33:48, con el español Jesús Ángel García Bragado en tercer lugar en 2h36:05.

El mejor júnior fue también italiano: Didoni, con un tiempo de 42:21 en 10 kilómetros.

En categoría femenina se alzaron con el triunfo la sénior Madeleine Svenson (Suecia), 43:28 en los 10 kilómetros, y la júnior María Vasco (España), 22:38 en 5 kilómetros.

Este heptagonal se lo adjudicó Italia, con España y Alemania en segundo y tercer lugar.

Todos los ojos estaban puestos en el estupendo circuito de los Cantones cuando se instauró la Copa de Europa de marcha, de tal manera que A Coruña acogió esta primera edición el 20 de abril de 1996. Los componentes de la selección española masculina lo hicieron tan bien que se adjudicaron la medalla de oro por equipos.

Marchadores en la edición de 1991 (ECG)

En 20 kilómetros se mostró imbatible el polaco Robert Korzeniowski (1h21:46), pero tuvo a dos españoles, Daniel Plaza y Fernando Vázquez, segundo y tercero, acosándole de manera peligrosa: el tiempo que hicieron lo atestigua, 1h21:47 y 1h21:48, consiguiendo ambos la mínima exigida para acudir a los Juegos de Atlanta. Del tercer español en meta, Valentín Massana, sexto, explica Atletismo Español que compitió al setenta por ciento de sus posibilidades “con el único propósito de ayudar al equipo a obtener el título”.

Se clasificaron 47 atletas y hubo cinco abandonos. España, frente a otras catorce selecciones, ocupó la primera posición con Rusia e Italia en segundo y tercer lugar.

Nadie mejor que Jesús Ángel García Bragado en los 50 kilómetros (3h51:01), pero tratando de resaltar a quien más lo necesitaba se hace necesario referirse al canario Basilio Labrador, cuarto clasificado, que peleó bravamente por conseguir un hueco en el podio, aunque se topó con la milagrosa recuperación del polaco Stosik. De este modo, el italiano Arturo Di Meza (3h52:36) y Stanislaw Stosik (3h54:35) fueron segundo y tercero. Labrador hizo 3h56:32. El también español Andrés Marín acabó noveno (4h11:52).

Los atletas que se clasificaron fueron 22 y hubo seis abandonos. El equipo español fue el mejor grupo seguido de los representantes de Italia y Rusia.

En la clasificación conjunta de países en 20 y 50 kilómetros, la clasificación fue la siguiente: 1. España, 2. Italia, 3. Rusia, 4. Francia, 5. Eslovaquia, 6. Portugal, 7. Polonia, 8. Lituania, 9. Bielorrusia, 10. República Checa, 11. Letonia, 12. Irlanda, 13. Noruega, 14. Dinamarca, 15. Alemania, y 16. Bélgica.

Las mujeres tuvieron que enfrentarse a un trayecto de 10 kilómetros, con dominio italiano. Las dos primeras posiciones fueron para Annarita Sifoti (43:26) y Rosella Giordano (43:27); la tercera plaza se la adjudicó la portuguesa Susana Feitor (43:41). La selección española se quedó pronto sin su mejor marchadora, Encarna Granados, al retirarse entre el kilómetro 3 y 4 alegando que “no me encontraba bien y no iba a hacer marca”. Entre 38 clasificadas y tres abandonos, las otras representantes españolas quedaron así: 13ª, María Vasco (45:39); 20ª, Beata Betlej (46:50); y 21ª, Celia Marcén (47:00). España quedó en quinta posición y el triunfo correspondió a Italia.

Jesús García Bregado (220) el año 1992 (ECG)

Cuando en 2002 el Gran Premio Cantones sumaba ya su decimosexta edición, la competición se centró en el Campeonato de España en ruta de 20 kilómetros (mujeres) y de 50 (hombres), además de otras pruebas de distintas categorías. Sucedió esto el 16 de marzo.

“Como un cohete, desafiando el fuerte viento reinante en la ciudad herculina”, así se refiere Atletismo Español a la actuación de la catalana María Vasco que, desde el comienzo, se alejó sin piedad de sus rivales.  Y tan cohete fue que batió la plusmarca nacional que poseía (1h30:09) para dejarla en 1h28:47. Al podio se subieron también Beatriz Pascual (1h33:50) y Encarna Granados (1h35:13).

María Vasco aportó estas palabras a su triunfo: “El circuito, de granito, es muy bueno, y nos gusta mucho a todos los marchadores. Como contrapartida, hacía mucho viento, e ir 20 kilómetros en solitario no es fácil. Pero no me hubiera gustado irme de Cantones sin bajar de 1h30. Pensé que había que ser fuerte y sufrir muchísimo”.

Mikel Odriozola, el campeón de 50 kilómetros, “dio la cara prácticamente desde el principio en la cabeza del pelotón” y de este modo se fue desgajando todo el mundo menos Santiago Pérez y Jesús Ángel García Bragado. Este último, “con problemas de avisos”, siendo descalificado en torno al kilómetro 29, cedió cuando se había superado el 20 por lo que la carrera quedaba en manos de Odriozola y Pérez. Un cambio de ritmo de Odriozola en el kilómetro 30 acabó con las aspiraciones de Pérez. Mikel Odriozola terminaba en 3h47:55 y el gallego Santiago Pérez lo hacía en 3h53:44. La tercera plaza se la llevó Mario Avellaneda, 3h56:56.

Jordi Llopart, en el centro, en la prueba disputada en 1992 (ECG)

En esta jornada de reparto de títulos españoles también triunfaron Iratxe Pérez (juvenil-júnior), Estefanía Olias (cadete), David Domínguez (promesa), Benjamín Sánchez (júnior-juvenil), y Abdelahi Jaadar (cadete).

La cumbre por excelencia del torneo Cantones se alcanzó en 2006 cuando se pudo organizar la Copa del Mundo los días 13 y 14 de mayo. “Fue realmente un parto complicado”, expuso Sergio Vázquez en Deporte Campeón. Lo que se había presupuestado, según él, habían sido 50 millones de las antiguas pesetas pero en el momento de concretar la operación la cifra ya estaba situada en 130 millones “y el compromiso por escrito de colaboración” tanto del Ministerio del Interior como de Radio Televisión Española.

Sergio Vázquez considera que “fue fundamental” la intervención del alcalde de A Coruña Francisco Vázquez porque “logró la financiación e hizo todas las gestiones que nos exigía la IAAF, que no fueron pocas”. Para el que fue presidente de la Federación Gallega de Atletismo tantos años “el resultado fue excepcional” y considera esta Copa del Mundo “posiblemente la competición más grande celebrada en Galicia nunca”.

Con cinco medallas de plata y otras tantas de bronce se presentaba le selección española en esta cita. No había podido disfrutar del sabor del oro por equipos. Se le resistía. Pero fue distinto en esta ocasión.

Aunque la presencia del ecuatoriano Jefferson Pérez se observaba como un muro difícil de superar (mostraba tres triunfos en la Copa del Mundo), esta vez se topó con un Francisco Fernández, Paquillo, pletórico de fuerza en los 20 kilómetros. “Su espectacular cabalgada en solitario (1h18:31), con 37 segundos de ventaja sobre el plusmarquista mundial, supuso la tercera victoria individual de un español en la competición”, se lee en Atletismo Español. Tan bien lo hizo que se dice de él que “se comportó como un reloj de precisión” y que hacia el final de la prueba “bajó un poco el pistón, pero tenía ventaja de sobra para poder administrarla”.

Participantes en la I Copa de Europa en 1996 (ECG)

La segunda posición la conquistó Jefferson Pérez (1h19:08) y la tercera fue para el chino Yucheng Han (1h19:10). Se clasificaron 95 marchadores, situándose los otros españoles en estas posiciones: 12º, Juan Manuel Molina (1h21:09); 20º, Benjamín Sánchez (1h22:24); 28º, José Ignacio Díaz (1h23:19) y 38º, José David Domínguez (1h25:25).

Entre dieciocho países contendientes, España fue la mejor selección con Australia ocupando la segunda posición y Rusia la tercera.

De Paquillo Fernández hay que añadir que su magnífica trayectoria se vio sacudida en 2009 cuando fue implicado en la operación Grial al encontrar la Guardia Civil productos dopantes en su casa. Suspendido por dos años, la sanción fue reducida a uno por colaboración con la investigación; sin embargo, la IAAF, al no estar de acuerdo, apeló al Tribunal de Arbitraje Deportivo, que la anuló. Cuando en 2013 Paquillo se retiró del atletismo comentó: “Quiero dejar bien claro que mis medallas han sido siempre fruto de la constancia, el trabajo e intentar ser un gran profesional”.

Un ruso de 25 años, Denis Nizhegorodov, fue el triunfador en los 50 kilómetros con un tiempo de 3 horas 38 minutos 02 segundos, récord de la competición, “una victoria”, según Atletismo Español, “que prácticamente aseguró desde el ecuador de la prueba y que pudo ser más amplia de no haber contado con dos avisos desde el km. 33”.

Cartel de 2016 en el que se menciona por vez primera a Sergio Vázquez (FGA)

El comportamiento de los españoles fue excelente: Mikel Odriozola quedó cuarto (3h44:59), Jesús Ángel García Bragado fue sexto (3h46:11) y Alejando Cambil arribó décimo (3h51:32). “Sensacional actuación de los tres que certificó un oro tan inédito como el de 20 km., pero mucho más claro (nada menos que 18 puntos de ventaja sobre Polonia, que sorprendió agradablemente con un equipo joven, y 19 sobre China)”, relata Atletismo Español. Y García Bragado expuso: “La prueba ha ido más o menos como imaginaba. Muy selectiva, con los rusos y los chinos. A medida que iban pasando los kilómetros, había un enemigo invisible: la humedad, que ha castigado mucho a los atletas que han sido muy arriesgados”.

Fueron 71 las mujeres clasificadas en la prueba de 20 kilómetros, siendo la mejor de todas ellas la bielorrusa Ryta Turava que, a decir de Atletismo Español, “llegaba dispuesta a batir la plusmarca mundial” pero “tuvo que contentarse con un magnífico récord de los campeonatos (1h26:27)”. El podio lo completaron las rusas Olimpiada Ivanova (1h27:26) e Irina Petrova (1h27:46). Por equipos triunfó Rusia con China y Bielorrusia en segundo y tercer lugar, sin que el conjunto de España puntuara por equipos (su mejor representante fue María José Poves en el puesto decimoctavo con 1h32:05).

De “antológica” fue calificada la actuación del español Miguel Ángel López en los 10 kilómetros de categoría júnior, al acabar segundo con 41 minutos y 43 segundos. El ruso Sergey Morozov se apropió del triunfo (40:26) y su compatriota Aleksey Grigoryev terminó tercero, 41:52. España, con atletas de otros dieciséis países, se clasificó en tercer lugar siendo superada por Rusia y Bielorrusia.

La china Liu Hong tras batir el récord del mundo de 20 kilómetros en 2015 (A.E.)

Las rusas de categoría júnior dominaron tanto en el aspecto individual como colectivo en los 10 kilómetros. El triunfo se lo llevó Vera Sokolova (44:49, récord de la competición), con la también rusa Alexandra Kudryashova en segundo lugar (44:52) y la china Xue Chai tercera, 45:04. Rusia, Ucrania y Bielorrusia fueron los tres primeros equipos entre 14 países; España quedó en octavo lugar con Loreta Castrillo en décima posición con 49:33.

Otro momento de trascendencia en el Gran Premio Cantones se produjo en 2015, en la vigésimo novena edición de este tradicional torneo. La china Liu Hong, que ya había vencido en A Coruña en 2012 y 2014, se apoderó el 6 de junio de ese 2015 del récord del mundo. Dice Atletismo Español que “completó una prueba sensacional y en solitario desde el inicio”. Finalizó los 20 kilómetros en 1 hora 24 minutos 37 segundos (la plusmarca anterior correspondía a la rumana Yelena Lashmanova, 1h25:02, desde los Juegos Olímpicos de Londres 2012). En esta memorable jornada, la española más destacada fue María José Poves, sexta clasificada con 1h31:49.

En la prueba masculina, también de 20 kilómetros, el dominio chino resultó apabullante. Su mejor representante fue Zhen Wang (1h18:00), con Ding Chen en segundo lugar (1h18:44) y Zelin Cai completando el podio (1h19:45). El español Miguel Ángel López terminó cuarto, 1h20:04.